Lapisa

Salud Animal – Nutrición Animal – Animales de Compañia – Agrícola


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Artrópodos asociados a gallinaza y plumas en granjas de aves de postura y de engorda.

Pedro Núñez Correa, Asesor Técnico en Aves en Lapisa, e-mail pedro.nunez@lapisa.com.

Noé Soberanes Céspedes, Asesor Técnico en Ecto y Endoparásitos, Lapisa e-mail noesoberanes@lapisa.com.

Santiago Vergara Pineda, Profesor Investigador Adjunto, Facultad de Ciencias Naturales, Universidad Autónoma de Querétaro, vpinedas@yahoo.com.mx.

Javier Alejandro Obregón Zúñiga, Laboratorio de Entomología, Universidad Autónoma de Querétaro, Facultad de Ciencias Naturales, jalex.ozuniga.07@gmail.com

Introducción

La actividad agropecuaria en el país ha tenido una gran importancia durante muchos años, como parte elemental de la economía y las actividades primarias en el campo mexicano. Sin embargo, la actividad avícola en México ha tenido un repunte muy importante, al grado de desplazar a la carne de cerdo y bovino, siendo la carne de pollo la de mayor consumo por la población (Quezada Tristán, 2001).

Poco cuidado se ha puesto en los productos secundarios, la gallinaza, desecho orgánico de las gallinas ha sido utilizado como fuente de suplemento alimenticio en la ganadería. Este está compuesto de heces fecales, plumas, restos de alimento, almacenando gran cantidad de proteína cruda (30% en base seca) (Quintero, 1999).

Se ha reportado que la gran cantidad de nutrientes en la gallinaza propicia un micro hábitat ideal para el establecimiento de fauna entomológica, como lo son insectos y ácaros (Quintero, 1999; 2009), los cuales han tenido una gran adaptabilidad encontrándose en diferentes estratos. En la gallinaza se puede localizar artrópodos de hábitos variados desde ácaros degradadores de materia orgánica como es el caso de Caloglyphus sp., así como también depredadores de otros organismos como es el caso de Macrocheles sp. Aunado a esto se pueden encontrar insectos que funcionan como reservorios de enfermedades y parásitos de las aves destinadas a la producción de huevo o carne, tal es el caso de la Mosca, Musca domestica (Salas y Larraín 2007) y del tenebriónido Alphitobius diaperinus el cual es vector de importantes enfermedades aviarias como los son Virus Marek, Gumboro, Coronavirus Pavo, Newcastle, Influenza Aviar, Salmonella typhimurium, Escherichia coli, Aspergillus spp. Staphylococcus sp., y Eimeria spp. (Salin, et. al., 2003; Kaufman et al., 2005; Agabou y Allou, 2010).

El objetivo de este trabajo es dar a conocer la fauna de artrópodos asociados a la gallinaza, lo cual puede darnos indicios de las condiciones de bioseguridad que prevalecen y poder detectar áreas de oportunidad para mejorar el manejo en las granjas productoras de huevo y pollo, así como reducir el impacto negativo en la producción avícola por los parásitos que afectan y pueden transmitir enfermedades a las aves de postura y engorda comerciales y favorecer la inocuidad alimentaria.

Materiales y Métodos

Se colecto gallinaza de aves de postura y de engorda en algunas granjas avícolas de la parte norte, centro y occidente del país. Las muestras fueron colectadas directamente de las granjas avícolas, en los depósitos de gallinaza de las naves con gallina de postura y de crianza de pollos de engorda en diferentes etapas de producción. Las muestras se trasladaron en bolsas de polietileno tipo Ziplock de 2 kg y preservadas en alcohol al 70%, mismas que fueron etiquetadas con los datos correspondientes. El material fue trasladado al Laboratorio de Entomología de la Universidad Autónoma de Querétaro para su posterior análisis.

En el laboratorio se procedió a la separación de la materia orgánica (excretas), los artrópodos asociados, tanto adultos como larvas, utilizando tamices de 20, 60, 100 y 200 mallas, cada medida de tamiz fue vertida una caja Petri para su revisión en el microscopio estereoscópico Carl Zeiss STEMI 2000®. Los artrópodos fueron separados y depositados en frascos viales de plástico de 25 mL con alcohol al 70% para su preservación. Posteriormente algunos ejemplares en el caso de los insectos (coleópteros y dípteros) fueron montados en alfileres entomológicos para su posterior identificación, los ácaros fueron montados en preparaciones semipermanentes de polivinil lactofenol. Las larvas de los insectos fueron procesadas de acuerdo con la metodología de Vergara-Pineda y Medina-Cepeda (2012), para finalmente hacer las laminillas y colocar los insectos inmaduros en la posición adecuada para observar las características morfológicas según los grupos de artrópodos.

La identificación taxonómica de los artrópodos recuperados a partir de la gallinaza se realizó por medio de claves de Skidmore (1985), Stehr (1991), Huckett y Vockeroth (1987), Smiley (1991), Lindquist et. al., (2009), Walter et. al., (2009) y Oconnor (2009).

Resultados y discusión

En la muestra recibida a inicios de Abril, proveniente del norte del país y que consistió de adultos de moscas, se identificó a Piophila casei (Linnaeus, 1758) (Diptera: Piophilidae). Por otro lado, la muestra de gallinaza colectada en una granja de postura, misma que fue recibida a mediados de Abril, procedente del occidente de México, tuvo los siguientes insectos: Musca domestica Linnaeus, 1758 (Diptera: Muscidae), Fannia sp. (Diptera: Fannidae); Tenebrio sp. (Coleoptera: Tenebrionidae), Trogoderma sp. (Coleoptera: Dermestidae) y los ácaros Macrocheles sp. (Mesostigmata: Macrochelidae) y Caloglyphus sp. (Astigmata: Acaridae). La proliferación de artrópodos en un sistema producción intensivo, como es el caso de las granjas productoras de huevo, sugiere que las excretas permanecen confinadas durante mucho tiempo, el ensamble de las especies, indica la presencia de forontes como la mosca común y especies foréticas como Macrocheles sp.; así como los consumidores primarios como los ácaros del orden Astigmata que se pueden alimentar de las excretas de aves o de los hongos que crecen a partir de las heces, dichas especies sirven de alimento a sus respectivos depredadores, ello indica que el nicho ecológico formado por las excretas permanece sin perturbaciones quizá durante varios meses.

Muestras de gallinaza recibidas a mediados de Mayo, provenientes del centro del país, tuvieron los siguientes insectos: Hydrotaea aenescens (Wiedemann, 1830) (Diptera: Muscidae), Alphitobius diaperinus (Panzer, 1797) (Coleoptera: Tenebrionidae), Dermestes ater (DeGeer, 1774) (Coleoptera: Dermestidae) y también el acaro Macrocheles sp. Una de las muestras tuvo predominante incidencia de H. aenenscens, esta especie requiere de cierta humedad en el sustrato, eso indica un manejo y mantenimiento deficiente en las condiciones al interior de la granja, tal como fugas de agua en los bebederos. Otra de las muestras tuvo alta incidencia de A. diaperinus, que si bien las condiciones de manejo fueron mejores, el problema con este insecto es que funciona como reservorio de varias enfermedades que pueden pasar de una parvada a otra si es que no se eliminan cuando se vacía la granja; enfermedades virales como Marek, Gumboro, Newcastle y Leucosis, bacterias como salmonelas y campilobacterias, además de varios parásitos intestinales y se le asocia la transmisión de coccidios (Cecco et al., 2005).

La muestra correspondiente a una granja de pollos de engorda que fue colectada el occidente de México, tuvo alta población de ácaros de la especies Caloglyphus berlesei (Michael 1903). La muestra de 300 gramos, que fue tamizada y homogeneizada en un vaso de precipitado de 100 mL, se contabilizaron nueve ácaros (de diferentes etapas de desarrollo) por cada diez microlitros de agua en promedio en diez lecturas. Lo anterior da una idea de la alta población de C. berlesei, la persona que proporcionó la muestra indicó que los trabajadores tenían algunas molestias al entrar a dar servicio a la granja, de manera que es probable que las aves también estuviesen estresadas por la fuerte actividad de los ácaros.

Una muestra más recibida a inicios de Diciembre y que fue únicamente de plumas en una granja de postura ligera procedente de los altos de Jalisco; se le encontró con una gran cantidad de ácaros Ornithonyssus bursa (Berlese) (Mesostigmata: Macronyssidae), conocido como ácaro tropical de las aves, este ácaro es una plaga seria de aves de corral y silvestres, pese a ser hematófago, no se le ha asociado como vector de enfermedades (Denmark y Cromroy, 2012). El hallazgo de grandes cantidades de O. bursa puede ser un indicador de fallas en el aislamiento de una parvada de pollos, ya que las aves silvestres pueden ser la fuente para estas infestaciones en las granjas (Cuadro. 1).

Cuadro. 1. Lista de insectos y ácaros encontrados en la gallinaza en granjas avícolas de huevo y pollo de engorda.

 

Conclusiones

Se encontraron varios grupos de artrópodos en muestras de gallinaza. La presencia de productores primarios, depredadores y otras especies presentes es un indicador de que las heces de las gallinas y/o pollos no son removidos durante mucho tiempo, ello sugiere que se deben hacer cambios en el manejo y disposición de gallinaza y pollinaza. La mejora en el manejo y remoción de estiércol (control cultural) aunado al uso racional de reguladores de crecimiento contra larvas de moscas (control químico), permitirá un control adecuado de los mismos y disminuir el uso de insecticidas. La eliminación de los reservorios de enfermedades como es el caso de los tenebriónidos encontrados puede ayudar a prevenir brotes de enfermedades de una parvada a otra. Evitar la entrada de aves silvestres a las naves en donde se encuentran los pollos contribuye a disminuir los casos de la presencia de ácaros hematófagos. Se continuaran haciendo estudios sobre los artrópodos asociados a el sistema de producción de huevo y pollo de engorda.

Literatura Citada

Walter D. E., E.E. Lindquist, I. M. Smith, D. R. Cook y G. W. Krantz. 2009. Order Trombidiformes en Krantz G. W. y D. E. Walter (eds.) A manual of acarology. Segunda edición. Texas Tech Press University. Pp. 233 – 420.

Agabou A. and N. Allou. 2010. Importance of Alphitobius diaperinus (Panzer) as a Reservoir for Pathogenic Bacteria in Algerian Broiler Houses. Veterinary World. Vol. 3: 71-73.

Cecco L., González H., Deluchi P., Barrios H. y De Franceschi M. 2005. Determinación de los estados de desarrollo de Alphitobius diaperinus en granjas avícolas. Revista Argentina de Producción Animal, 25: 93 – 99.

Denmark H. A. y H. L. Cromroy. 2012. Tropical Fowl Mite, Ornithonyssus bursa (Berlese) (Arachnida: Acari: Macronyssidae). University of Florida. Fact Sheet EENY-297.

Huckett H. C. y J. R. Vockeroth. 1987. Muscidae en Manual of Neartic Diptera editado por McAlpine J. F. Research Branch Agriculture Canada. Monograph No. 8. Pp. 1115 – 1145.

Kaufman Phillipe, Colleen Reasor, J. Keith Waldron y Donald A. Rutz. 2005. Suppression of Adult Lesser Mealworm (Coleoptera: Tenebrionidae) Using Soil Incorporation of Poultry Manure. Journal of Economic Entomology. 98 (5): 1739 – 1743.

Lindquist E. E., G. W. Krantz y D. E. Walter. 2009. Orden Mesostigamata en Krantz G. W. y D. E. Walter. (eds.) A manual of acarology. Texas Tech Press University. Pp. 124 – 232.

Oconnor B. M. 2009. Cohort Astigmata en Krantz G. W. y D. E. Walter (eds.) A manual of acarology. Texas Tech Press University. Pp. 565 – 658.

Quezada Tristán T. 2001. La avicultura: su crecimiento, importancia económica, retos y perspectivas. Investigación y ciencia, Conferencia magistral, octavo simposio de investigación y desarrollo tecnológico agropecuario.

Quintero Martínez María Teresa. 1999. Ácaros de la gallinaza. Tesis Doctoral Instituto de Ciencias Biología. UNAM.

Quintero-Martínez María Teresa, Enrique González-Escobar, Antonio Jasso-Villazul, Ignacio Gerardo Cacho-Bravo, Gabriela Iglesias-G y Carolina Sosa. 2009. Sobre un caso de infestación masiva de Rhizoglyphus robini (Acari: Astigmata: Acaridae) en una granja de gallinas ponedoras del estado de Puebla. En Edith G. Estrada Venegas, Armando Equihua Martínez, M. Patricia Chaires Grijalva, Jesús A. Acuña Soto, Jorge Ricardo Padilla Ramírez y Angélica Mendoza Estrada (eds.). Entomología Mexicana Vol. 8, pp. 90 – 94.

Salin C. Delettre YR, Vernon P. 2003. Controlling the mealworm Alphitobius diaperinus (Coleoptera: Tenebrionidae) in broiler and turkey houses: Field trials with combined insecticide treatment: Insect growth regulator and pyrethroid. Journal of Economic Entomology, 96: 126-130.

Skidmore Peter. 1985. The biology of the muscidae of the world. Dr. W. Junk Publishers. Series Entomologica. Volume 29.

Smiley R. L. 1991. Mites en Gorham J. Richard. (Ed.), Insect and mite pests in food, an illustrated key. United States Department of Agriculture. Agriculture Handbook No. 55, pp. 3 – 44.

Stehr Frederick W. 1991. Immature Insects. Volume 2. Kendall/Hunt, USA. pp. 871-872.

Vergara-Pineda, Santiago y Luis Ignacio Medina Cepeda. 2012. Entomología Mexicana, Vol. 11, Tomo 2, 2012. Miasis por Wohlfahrtia vigil (Walker) (Diptera: Sarcophagidae) en un lactante de tres meses de edad en Armando Equihua Martínez, Edith G. Estrada Venegas, Jesús Acuña Soto, M. Patricia Chaires Grijalva, Guadalupe Durán Ramírez (eds.). Entomología Mexicana, Vol. 11, Tomo 2, pp. 887 – 890.

Walter D. E., E.E. Lindquist, I. M. Smith, D. R. Cook y G. W. Krantz. 2009. Order Trombidiformes en A manual of acarology editado por Krantz G. W. y D. E. Walter. Texas Tech Press University. pp. 233 – 420.

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Programa de Control Integral de Moscas

Programa de control integral de moscas

|   Noé Soberanes CéspedesPedro J. Núñez Correa

INTRODUCCION

Los sistemas de producción de grandes poblaciones avícolas y ganado confinado hacen cada vez más comunes los problemas de manejo y desecho de las heces, lo que ocasiona que se complique y se incrementen los problemas para controlar las moscas.

En Lapisa consideramos como Programa de Control Integral de Moscas al que utiliza todos los métodos disponibles (cultural, químico, biológico y mecánico) para reducir y mantener las poblaciones de Dípteros a niveles que no causen daños a la producción y al bienestar de los animales.

El objetivo de un Programa de Control Integral de Moscas es mantener a un nivel mínimo la población de larvas y adultos, de manera que la frecuencia de fluctuación sobre el umbral económico productivo se reduce, retrasando el desarrollo y emergencia de resistencia para minimizar los efectos económicos y favorecer la inocuidad alimentaria y la salud pública.

La situación anterior, ha motivado a Lapisa a desarrollar una guía técnica enfocada al Programa de Control Integral de Moscas mediante tratamientos estratégicos de productos adulticidas y larvicidas apoyados en el control cultural del manejo y disposición de las heces, conscientes de la necesidad de realizar un uso racional y adecuado de productos mosquicidas, evitando subdosificaciones, alta frecuencia de tratamientos, mezclas “caseras” de productos pecuarios y agrícolas, o de productos mosquicidas con aceites vegetales.

Nuestras recomendaciones le permitirán obtener un eficiente control de moscas, desde la perspectiva ecológica sin afectar especies de insectos benéficos al ecosistema y con la finalidad de retrasar el desarrollo de resistencia de las moscas.

¿POR QUÉ SE DEBEN CONTROLAR LAS MOSCAS?

• Por el efecto negativo en la producción que causan las moscas hematófagas al alimentarse y alterar la conducta de los animales al molestarlos, irritarlos y estresarlos.

• Debido a que las moscas son vectores que transmiten diversos patógenos como enfermedades causadas por bacterias, virus y parásitos.

• En explotaciones avícolas los daños que ocasionan son huevos manchados por heces o vómitos, bajando la calidad del mismo hasta en un 5% del total de la producción.

PRINCIPALES MOSCAS EN LAS EXPLOTACIONES PECUARIAS

Mosca doméstica(Musca domestica), el ciclo de vida de esta mosca es de 7-10 días en verano, con temperaturas cálidas. La velocidad del desarrollo depende de la temperatura en el sustrato de desarrollo, éste puede ser cualquier clase de material de desecho; la mosca adulta mide entre 6-7 mm de largo y el color es generalmente gris, el huevo que produce es de color blanco y de forma elíptica, mide aproximadamente 1 mm y es depositado de 4 a 8 días después de la cópula, la larva es blanca y cilíndrica con 13 segmentos, tiene 3 etapas larvales. Se alimenta de una variedad de substancias que contengan azúcar y proteínas, regurgitando enzimas para licuar los alimentos para posteriormente succionarlos, lo que provoca la propagación de microorganismos patógenos.

Mosca casera (Fannia cannicularis), esta pequeña mosca vive en las granjas avícolas, mide de 5-6 mm de largo y es de un color un poco más oscuro, sus larvas son diferentes a las de la mosca doméstica, la larva de la Fannia cannicularis es áspera, marrón y aplanada dorso ventralmente, el ciclo de vida es ligeramente más largo en comparación a la mosca doméstica, esta mosca no tolera altas temperaturas, los adultos se caracterizan porque su vuelo es lento y en círculos además de que es típico observarlos circundando sobre los corrales o las jaulas.

Falsa mosca de los establos (Muscina stabulans) es más grande que la mosca doméstica y muy robusta, de color gris oscuro y el lóbulo posterior dorsal del tórax es amarillo pálido, las patas son parcialmente de color rojo amarillento o color canela; esta mosca generalmente vive en los galpones.

La mosca de basurero (Ophyra aenescens) es de color negro lustroso y más pequeña que la mosca doméstica, sus larvas son más activas y prevalecen sobre otros artrópodos en las heces.

OTRAS MOSCAS DE IMPORTANCIA SON:

Mosca del cuerno o paleta(Haematobia irritans), se le considera como la más importante para el ganado en pastoreo.

Mosca del establo o brava(Stomoxys calcitrans), se presenta en ganado en pastoreo en períodos cortos, daña al ganado debido al dolor que ésta ocasiona al picar para extraer sangre.

CICLO BIOLOGICO DE LA MOSCA

La mosca tiene una metamorfosis completa, consta de cuatro fases diferenciadas: el huevo, la larva, la pupa y el adulto.

En la figura 1 se describe la metamorfosis de este insecto.

Muy importante, las moscas en condiciones aceptables presentan más de 30 generaciones al año en el trópico y subtrópico (por mosca).

PROGRAMAS PARA EL CONTROL DE MOSCAS

1. Control de moscas en instalaciones (fase adulta)

Se realiza a través de mosquicidas a base de piretroides, son apropiados para el control de la mosca doméstica en las instalaciones, considerando que la población de moscas sea susceptible al mosquicida piretroide utilizado.
Generalmente se recomienda utilizar por un año mosquicidas a base de piretroides y hasta por 2 años insecticidas a base de organofosforados. Realizar diagnóstico toxicológico de resistencia si está disponible.

2. Trampas y Cebos

El objetivo de los cebos y trampas es el de interrumpir el ciclo de vida de las moscas adultas en el medio ambiente, el mecanismo es simple, se atrapa a la mosca que es atraída por un cebo orgánico evitando que quede libre, al paso del tiempo ésta muere de hambre y deshidratación.

3. Control de moscas en sitios de reproducción (fase no parasítica)

La etapa larvaria de las moscas es la más vulnerable al control químico, debido a que su motilidad en las heces es muy limitada con un rango de movimiento cercano a los 10 cm de profundidad de la capa de materia orgánica en la cual están desarrollándose.

Bajo temperaturas moderadamente calurosas, la etapa de huevo requiere de 8-12 horas aproximadamente dependiendo de la especie, el estado larval (con tres etapas) es de cinco días y el pupal es de 4-5 días.

Si se implementa el Programa de Control Integral de Moscas en las diferentes explotaciones pecuarias, al romper el ciclo biológico de la mosca en la fase larvaria se reducirán las reinfestaciones por mosca adulta en las instalaciones, lo que permitirá ampliar los intervalos de tratamientos adulticidas y en consecuencia reducir el número de tratamientos durante la temporada de moscas, favoreciendo el retraso del desarrollo de la resistencia a los mosquicidas y reduciendo el impacto en la economía del productor.

4. Desarrollo de resistencia en las moscas

El uso inadecuado de los mosquicidas en la fase adulta debido al uso excesivo (un sólo mosquicida aplicado durante mucho tiempo y con una frecuencia alta de tratamientos al año), aunado a la utilización de dosis bajas o altas, favorece el desarrollo y emergencia de resistencia en las moscas.

La mejor manera de prevenir la resistencia en las moscas es haciendo un uso estratégico e integral de los mosquicidas (adulticidas y larvicidas), aplicándolos sólo cuando se justifique de acuerdo al umbral económico productivo en cada región y especie productiva, rotando los principios activos y familias químicas de los mosquicidas, no utilizar productos insecticidas agrícolas, no usar diesel mezclado con un mosquicida, además de aplicar las dosis recomendadas por la vía indicada por el laboratorio productor.

5. Control cultural

Enfocado a disminuir el impacto de los sitios de desarrollo de estados inmaduros de las moscas (fase no parasítica o larvaria), en la reinfestación de moscas adultas en animales e instalaciones.

6. Monitoreo de poblaciones de moscas

Por cada 100 m2 de instalación en una explotación pecuaria, se recomienda utilizar 10 tarjetas plastificadas (12 x 7 cm) con una abertura en la parte superior para poder colgarse o sujetarse con un clip o un alambre a postes, techos, vigas, paredes, comederos, etc., por instalación (caseta) como método para el monitoreo y determinación del nivel de infestación de la mosca adulta. Las tarjetas deben estar alejadas de corrientes de aire a no más de 2 m de altura y en donde se observe que descansen las moscas. Al descansar las moscas sobre la tarjeta dejan manchas de regurgitación (amarillo paja) y manchas fecales (oscuras). Se deben contar las manchas por ambos lados de la tarjeta entre 3-7 días dependiendo de la abundancia de moscas en la instalación, se tomará como día cero previo a la aplicación del Programa de Control Integral de Moscas y a intervalos de 15-30 días posterior a la implementación del programa para determinar la eficacia del mismo (costo-beneficio).

CONCLUSIONES

El control de las moscas mejora la calidad de vida de los animales y los trabajadores, ya que una concentración alta en moscas ocasionan problemas de salud en nuestras parvadas al actuar como vectores en la transmisión de Escherichia coli, Newcastle, coccidias, céstodos y demás bacterias y virus. Por este motivo es importante que consideremos el tema de control de moscas como un plan estratégico que requiere de mucha supervisión y seguimiento ya que se involucran las zonas afectadas y vecinas (fábricas, zonas habitacionales y otras granjas), estas últimas pudieran ser el origen del problema que se tiene en la granja. Si no se hace una buena evaluación del problema debido al desconocimiento de la biología de la mosca y a la inadecuada elección del método elegido (métodos físicos, biológicos y químicos), ocasionará a largo plazo, resistencia hacia los insecticidas debido a una rotación inadecuada, dosis incorrectas, aplicaciones en zonas que no son las apropiadas, mezcla de productos agrícolas y otras sustancias como aceites comestibles ocasionando pérdidas económicas al productor e impacto en la inocuidad alimentaria.

Este Artículo, también se encuentra publicado en la edición No. 85 Febrero- Marzo 2012 de la revista Los Avicultores y su Entorno.